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sábado, 2 de enero de 2016

El Real trabaja duro para vencer a la Real


El Real Madrid consigue una trabajada victoria (3-1) contra la Real Sociedad. Los donostiarras controlaron varias fases del partido y la afición madridista mostró su descontento. El árbitro señaló dos penaltis a favor del Madrid, de los cuales Ronaldo falló el primero y marcó el segundo.

Tarde de golazos, penaltis y lesiones en Chamartín. Un estadio poco lleno daba la bienvenida al Real Madrid y a la Real Sociedad en su último partido del año. Se nota que el partido se jugaba a las cuatro de la tarde en un día laborable para muchos.

Los locales acabaron llevándose una victoria trabajada ante una Real Sociedad que quitó la pelota al Madrid y tuvo el dominio del partido en varios momentos. Buena parte de la culpa la tiene un Cristiano Ronaldo que, pese a fallar un primer penalti muy dudoso, luego metió el segundo que tuvo y además marcó un golazo para volver a adelantar a su equipo tras el empate visitante - también un golazo, obra de Bruma -. Lucas Vázquez entró en la segunda parte y puso el 3-1 definitivo para tranquilizar a su inquieta afición y a su cuestionado entrenador. La Real Sociedad, por su parte, acabó claudicando ante los blancos y encontró en su excepcional portero Rulli a su mejor hombre. Los vascos tuvieron mala suerte con las lesiones y perdieron a dos hombres.

El Real Madrid salía con su once de gala, exceptuando la entrada de Nacho por el ausente Ramos. Kroos hacía de mediocentro e Isco descansaba. Su puesto lo ocupaba James. A pesar de los pocos espectadores - especialmente en los primeros compases, cuando los más rezagados no había llegado aún -, Benítez recibió una pitada muy sonora al ser presentado por el speaker. Si hay una campaña mediática contra él, como ha sugerido, desde luego que está siendo muy eficaz.

La Real Sociedad presentaba un 4-2-3-1 con varios jugadores de ataque, que incluía la vuelta de Illarra y Canales a su antigua casa. Asimismo, Eusebio Sacristán debutaba como primer entrenador en el Santiago Bernabéu.

La primera buena ocasión del partido vino a los cinco minutos, cuando Pepe remató un córner y Rulli volvió a mandar el balón a saque de esquina tras una muy buena parada.

La Real Sociedad probaba a pasarse el balón e intentar paredes, sobre todo por la banda izquierda de un activo Canales. En una de éstas, los de Eusebio llegaron hasta el área de Keylor y reclamaron un penalti sobre Jonathas. El árbitro no pitó nada y los blancos salieron como flechas al contraataque, Bale le puso un pase de la muerte a Ronaldo, pero Rulli salvó a su equipo. Acto seguido, el portero argentino volvió a bloquear a los merengues, en este caso a Benzema. Rulli era el hombre del partido en los primeros diez minutos.

Poco después Agirretxe se lesionaba tras chocar contra Keylor y entraba el joven Bruma, cedido a los donostiarras por el Galatasaray. Este chico no pasaría desapercibido.

Mientras que los visitantes intentaban tener el balón, los ataques del Madrid se resumían en córners y contraataques, acciones en las cuales los blancos si que creaban mucho peligro. Danilo se mostraba muy activo en ataque.

Pero pasados los veinte minutos el árbitro pitó un penalti más que dudoso sobre Benzema. Lo tiró Ronaldo y el balón se fue a las nubes. La afición reaccionó pitando, pero enseguida cambiaron los pitos por aplausos y ánimos hacia su equipo y su jugador estrella.

En los últimos quince minutos de la primera parte la tesitura cambió un poco y el Madrid se hizo más con el balón - por momentos, desesperando a su impaciente afición con pases horizontales - y la Real Sociedad buscó algunas contras. Los locales generaron de esta forma varias acciones de cierto peligro, y los visitantes también lograron alguna que otra ocasión; la más clara, un remate de cabeza de Jonathas que se marchó fuera por poco.

A los cuarenta minutos el árbitro pitó el segundo penalti de la tarde para los blancos, y esta vez Ronaldo sí lo aprovechó para poner por delante a los blancos. Este vez, por mano - seguramente involuntaria - de Yuri. Por si fuera poco para los vascos, también sufrieron la segunda lesión de la tarde: se tenía que marchar Canales - uno de sus jugadores más activos - y entraba Rubén Pardo. El jugador cántabro se ha vuelto a dañar la rodilla y podría ser grave.

Tras el descanso, el propio Pardo tuvo la primera ocasión de la segunda mitad con un lanzamiento de falta que se marchó alto. Y poco después, Bruma empataba el partido con un golazo. Disparo con rosca desde el flanco izquierdo que fue a parar a la escuadra opuesta de Keylor Navas. Menos de cinco minutos de la segunda parte y empate a uno.

Bruma tuvo otra buena ocasión al quedarse solo ante Keylor, pero su control largo le permitió al portero costarricense arrebatarle el balón. Pese a todo, el Madrid seguía intentándolo y esto permitió que se quedase un partido muy abierto y atractivo. Bruma tuvo una buena ocasión tras una bonita pared con Jonathas pero que fue desaprovechada por otro mal control. Y en la otra portería, el poste evitaba el segundo gol de Ronaldo.

Un Benítez bajo presión movía su primera ficha al meter a Kovacic por un James ovacionado.

La afición local, por su parte, pedía a su equipo que "le echase huevos". Y eso fue lo que hizo Ronaldo. Tras un córner botado por Marcelo, el portugués se giró para empalmarla de volea con su pierna izquierda. El Bernabéu y Benítez podían respirar.

Por segunda vez en el partido, el gol del Madrid coincidía con una lesión de los vascos. Esta vez era Xabi Prieto, pero el veterano capitán pudo volver al campo por suerte para su equipo, porque Eusebio acababa de consumir su tercer cambio metiendo a Carlos Vela por Jonathas.

Por su parte, Benítez quitaba a Karim Benzema y metía a Lucas Vázquez. Con este cambio, el Madrid pasaba a jugar con un 4-4-2 en el que Ronaldo y Bale eran los puntas. Kovacic y el recién entrado Vázquez jugaban abiertos en el centro del campo.

Esta variación le dio un perfil más contragolpeador a los blancos, que intentaban aprovechar la velocidad de sus dos puntas cuando la Real Sociedad perdía el balón. Y en una de éstas, el que se incorporó el ataque fue Lucas Vázquez, que aprovechó la fatiga de la defensa visitante y una gran asistencia de Gareth Bale para cerrar el partido a falta de cinco minutos.

Tras el gol, Benítez hizo un último cambio defensivo quitando a Modric y metiendo a Casemiro.

Poco más ocurrió en un partido que da algo de aire a Benítez y su equipo - no demasiado -, y que deja a la Real Sociedad legitimada para quejarse de su mala suerte con las lesiones y del árbitro, pero seguramente no tanto del resultado ya que finalmente el Madrid acabó con trece tiros a puerta por tan solo dos de los visitantes.

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